Cosecha récord de girasol en Santa Fe 2025 que sorprendió a los productores

La campaña 2024/25 de girasol en el centro-norte de Santa Fe cerró con cifras históricas, estableciendo un nuevo récord de producción. Con un crecimiento del 75% respecto al ciclo anterior, el volumen cosechado alcanzó las 300.000 toneladas, la mayor cifra registrada desde el inicio de las estadísticas en la campaña 2010/11. Este resultado se debe a la combinación de un incremento en la superficie sembrada y condiciones climáticas favorables.
Factores que impulsaron la producción de girasol
Según el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), la superficie destinada al cultivo de girasol creció un 32% en comparación con la campaña previa, alcanzando las 131.500 hectáreas. Además, los rendimientos mejoraron un 34%, con un promedio de 22,85 quintales por hectárea frente a los 17,1 del ciclo anterior.

El SEA destacó que el ciclo del cultivo transcurrió de manera “normal y sin inconvenientes sanitarios“. La presencia de días soleados y precipitaciones oportunas durante las etapas reproductivas permitieron que el girasol se desarrollara en condiciones óptimas. Sin embargo, el informe también mencionó que hubo “dos etapas de implantación, reguladas por el contenido de agua útil disponible en la cama de siembra”, lo que generó una demora de casi un mes (25 días) en el inicio de la cosecha. A esto se sumaron excesos hídricos circunstanciales que dificultaron la trilla.
A pesar del éxito productivo, los ataques de cotorras y palomas continuaron siendo un problema recurrente para los productores de la región. Estos daños, que se vienen registrando en campañas anteriores, afectan los rendimientos y representan un desafío constante para el sector agropecuario.
El informe del SEA también recordó las dificultades enfrentadas en la campaña anterior, cuando la falta de precipitaciones y el déficit de humedad en los suelos impidieron alcanzar las metas de siembra, especialmente en los departamentos del oeste de la provincia. En ese ciclo, de las 132.600 hectáreas proyectadas, solo se pudieron sembrar 99.450, lo que marcó una reducción del 4% respecto a la campaña 2022/23.
En una mirada histórica, las campañas que más se acercaron a la producción actual fueron la de 2019/20, con 248.000 toneladas, y las de 2017/18 y 2018/19, ambas con aproximadamente 230.000 toneladas.

Impacto en otros cultivos
El informe también analizó la situación de otros cultivos en la región. La cosecha de maíz temprano y algodón sufrió retrasos debido a las lluvias y los altos niveles de humedad ambiente, lo que afectó el ritmo de la trilla. Hasta el momento, se ha recolectado el 45% de la superficie sembrada con maíz.
Por otro lado, las precipitaciones favorecieron el desarrollo de la soja temprana, soja tardía, maíz tardío y sorgo granífero. El informe destaca que “estos cultivos muestran evoluciones muy favorables gracias a la buena disponibilidad de agua útil en los perfiles del suelo”, lo que genera expectativas positivas para las próximas cosechas.

El récord de producción de girasol en Santa Fe refleja el impacto positivo de condiciones climáticas favorables y una correcta planificación agrícola. No obstante, los desafíos continúan presentes, especialmente en lo que respecta a las plagas que afectan el rendimiento de los cultivos. La mirada ahora está puesta en la evolución de otros cultivos clave para la región y en la adaptación a las condiciones climáticas futuras, que seguirán siendo un factor determinante para la producción agropecuaria.