Cayó la pobreza en Argentina 2025: el Gobierno celebra, pero advierten sobre desafíos futuros


El Gobierno nacional anunció con satisfacción una reducción significativa de la pobreza en Argentina, que pasó del 52,9% registrado en el primer semestre de 2024 al 38,1% al cierre del año. Sin embargo, especialistas advierten que para sostener esta tendencia será fundamental que la inflación siga disminuyendo y que los salarios recuperen poder adquisitivo.

Casi 7 millones de personas salieron de la pobreza

Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la pobreza afectó al 38,1% de la población al finalizar el 2024. Esta cifra representa una mejora considerable respecto al 52,9% registrado en la primera mitad del año, un período marcado por una fuerte aceleración inflacionaria. Asimismo, se observa una reducción en comparación con el 41,7% registrado a fines de 2023.

De acuerdo con estimaciones privadas, cerca de 6,9 millones de personas lograron salir de la pobreza en los últimos seis meses de 2024. Dentro de este grupo, 4,64 millones de personas dejaron la indigencia, alcanzando así los niveles más bajos de pobreza desde el primer semestre de 2022.

Factores como la desaceleración inflacionaria, la recuperación económica y salarial, y el incremento de la cobertura social a través de programas como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar fueron clave en esta reducción. Según el Ministerio de Capital Humano, “la Prestación Alimentar acumuló un aumento del 137,5%, mientras que la AUH creció un 375% respecto del valor heredado en diciembre de 2023”.

El discurso del Gobierno y las críticas

Desde la Oficina de la Presidencia, el Ejecutivo atribuyó estos avances a su política económica y criticó las gestiones anteriores. “Estos índices reflejan el fracaso de las políticas del pasado, que sumieron a millones de argentinos en la precariedad mientras vendían que estaban ayudando a los pobres. La gestión actual demuestra que el camino de la libertad económica y la responsabilidad fiscal es la vía para reducir la pobreza a largo plazo”, afirmó un comunicado oficial.

Sin embargo, los expertos advierten que la sostenibilidad de esta mejora dependerá de que la inflación siga en descenso y de una recuperación real del poder adquisitivo.

Desafíos económicos para 2025

Si bien la caída de la inflación en la segunda mitad del 2024 permitió una mejora en los indicadores de pobreza, los analistas señalan que la tendencia podría desacelerarse en los próximos meses si no se consolidan ciertas condiciones económicas.

Según la consultora LCG, “los índices de pobreza retomaron los niveles previos, pero siguen siendo elevados. De confirmarse la estabilización, sin dudas tendrá efectos positivos, pero la duda es si será suficiente para reducir los niveles de pobreza estructural”.

En esta línea, el sociólogo Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, alertó que si la inflación no sigue bajando y el empleo no se recupera, “las tasas de indigencia y pobreza tenderán a estabilizarse entre el 9-10% y el 37-38% respectivamente, al menos durante el primer semestre de 2025”.

Además, el experto destacó que los aumentos en tarifas y servicios han incrementado los gastos fijos de los hogares, lo que ha reducido su capacidad de consumo en alimentos y otros bienes esenciales. “Aunque los hogares hayan recuperado ingresos reales, el gasto corriente en bienes básicos ha disminuido, lo que implica una caída en su capacidad de consumo”, explicó.

En tanto, desde el Centro de Política Económica Argentina (CEPA) alertaron que el sector de alimentos sigue siendo un factor de presión en los índices de precios. “En febrero los precios experimentaron una aceleración con respecto a enero, y los datos de consultoras privadas anticipan una nueva suba de la inflación mensual en marzo. El gran interrogante del primer semestre de 2025 es si la apreciación cambiaria se sostiene”, señalaron.

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Un panorama con luces y sombras

El descenso de la pobreza en Argentina durante la segunda mitad de 2024 es un dato alentador para el Gobierno, pero el desafío radica en mantener esta tendencia en un contexto de incertidumbre económica. La clave estará en la evolución de la inflación, la capacidad de los salarios para recuperar poder adquisitivo y la efectividad de las políticas públicas para atacar la pobreza estructural.

Mientras tanto, los sectores más vulnerables aún enfrentan dificultades para acceder a bienes básicos, y el impacto del ajuste en tarifas y subsidios podría frenar el avance logrado en los últimos meses. En este contexto, el 2025 se presenta como un año clave para consolidar o revertir la recuperación social y económica de la Argentina.